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El Perdon de Asis

Querid@ teólog@,
Historia. San Francisco de Asìs, en 1216, después de una gran lucha para no dejarse arrastrar por un deseo sexual desordenado, fue invitado por el Señor a pedir un regalo. Francisco dijo:”para mì no pido nada; solo pido que todos aquellos que entran a esta capilla (La Porciùncula, en Santa Marìa de los Angeles, Asìs, Italia), arrepentidos de sus pecados, puedan ser perdonados plenamente de todos sus pecados” (=INDULGENCIA PLENARIA).
El pecado es todo cosa nuestra; nosotros tomamos la decisión. La condición del ser humano es la siguiente: el deseo nos  arrastra y seduce; el deseo desordenado no dominado engendra el pecado; el cual, al final, engendra la muerte (Cfr. St. 1, 12-18). Leer  la parábola del Padre amoroso (ex Hijo pròdigo). Lc. 15, 11-17
Pero el ser humano busca la vida, ha sido creado para ella. Busca còmo aniquilar la muerte producida por el pecado (=des-orden por el cual las cosas ya no funcionan, la vida ya no funciona). Se da cuenta que el des-orden va contra el orden de la creación, y por ende, contra el Creador, y busca còmo compensarle al Creador, por la ofensa (…trabajando por èl , haciendo sacrificios etc. Razona asì según la justicia humana, que es simétrica, tanto cuanto, etc.) y asì re-ordenar su vida.
Sin embargo, el Creador, que es padre y madre, lo acoge al pecador con entrañas de misericordia, y no solo no le hace pagar nada sino que le hace una gran fiesta; y lo reintegra a la casa, a la gracia, gratis precisamente.
El hijo està feliz; en adelante ni se le ocurrirà pensar  dejar la casa del padre. Querrà mantener su vida completamente ordenada segùn los consejos de amor del padre, que son los Mandamientos.
Eso sì, como ser libre que es, tiene que hacer un trabajo  existencial, un trabajo consigo mismo. Tendrà  que hacer 2 cosas: expresar su libertad de querer cambiar y, la segunda cosa, ir re-ordenando su persona en todos aquellos hábitos que lo llevaron a dejar la casa del padre; para no correr el riesgo de volverse a des-ordenar, a dejar la Casa del padre y…a morirse de hambre.
A este trabajo existencial de re-ordenar sus dinamismos humanos-psicològicos-espirituales se le llama PENITENCIA (al principio, los frailes menores se llamaron LOS FRAILES DE LA PENITENCIA),  que dura toda la vida. Todos debemos vivir una vida de penitencia, asì entendida, no en el sentido de hacer sacrificios dolorosos para pagar por nuestro pecados.
El hijo derrochador de la parábola empezó este proceso cuando dijo “me levantarè..” y lo continuò quedando con fidelidad en la casa del padre.
EL PERDON DE ASIS ENTRA EN ESTA DINAMICA DE PENITENCIA. Es una ayuda muy grande y significativa para aquellos que anhelan re-ordenar su vida  y son capaces de someterse a grandes sacrificios; como por ejemplo, emprender largos viajes dolorosos y peligrosos, como son los peregrinajes a tierras lejanas.
La Iglesia, como madre, tiene el poder de administrar la gracia (el amor producido por Jesùs, en su vida y sobre todo en su pasiòn, muerte y resurrección); a la gracia de Jesùs se añade también el amor de los santos y de todas las personas buenas. Asì, la Iglesia reserva parte de estos tesoros a los peregrinos. Hasta el tiempo de San Francisco, estos tesoros estaban reservados solamente a los peregrinos  de Tierra Santa, de Santiago de Compostela y de Roma. El Perdòn de Asìs significa que estos tesoros, por intercesión de San Francisco de Asìs, en adelante, serán reservados también a los pobres que no pueden emprender esos grandes y costosos viajes. En adelante, serà suficiente visitar la capilla de la Porciùncula. No olvidemos que toda esta gracia es en vistas a provocar una vida de penitencia, en el sentido entendido arriba.
En nuestros tiempos, este perdón total se puede obtener visitando cualquiera  iglesia franciscana y parroquial. Se puede obtener una vez el dìa 1 de agosto y una vez el dìa 2 de agosto, para sì mismo(a) y para  un(a) difunto (a).   
Las otras condiciones son las siguientes:
  • Confesarse, para estar en gracia de Dios (dentro de los 8 dìas precedentes o siguientes al dìa de la visita).
  • Visitar una iglesia franciscana o una iglesia parroquial, y recitar las siguientes oraciones:
    • El PADRE NUESTRO
    • El CREDO
    • PADRE, AVE, GLORIA por el Papa
  • En el mismo dìa de la visita, participar en la Misa (en cualquier iglesia)  y comulgar sacramentalmente.  
Como es fácil notar, es una visión dentro de una nueva teología, o sea: dentrode una nueva interpretación de las verdades cristianas.
Un fuerte abrazo,
Mauro
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By Fray Mauro

Mi nombre es Fray Mauro Lacomelli, franciscano; soy italiano y en septiembre 1973 llegué a tierras nicaragüenses donde trabajé por 12 años y en 1986 me trasladé a Guatemala, donde radico actualmente.

3 replies on “El Perdon de Asis”

gracias Fray Mauro por sus reflexiones, siempre tan oportunas, para darnos cuenta del amor infinito de Dios, le recordamos mucho, esperamos que este muy bien y que vuelva pronto, un abrazo fuerte!!

Gracias por sus bonitas reflexiones Fr. se le recuerda por estos rumbos, esperamos que le esté yendo muy bien por esos rumbos…saludos

Paz y Bien

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