Folleto 1
Fray Mauro Iacomelli, ofm
Descargar Folleto 1 en formato PDF
Primer Tema:
DIOS ES AMOR
- Dios es amor infinito, in-condicional, gratuito
- Todo lo bueno viene de Él
- Nada de lo malo … que atemoriza o hace sufrir viene de Él
- Nos ama aun cuando estamos pecando; aun cuando no nos arrepentimos, el amor de su perdón sigue fluyendo hacia nosotros.
¡ABRAMOS LA PUERTA A SU AMOR!
- Leamos algunos textos del Magisterio reciente de la Iglesia, muy significativos, acerca de la nueva imagen de Dios.
CELAM 1999, Año del Padre, en vista al año jubilar 2000. “Que éste sea un año para espantar del alma humana esas caricaturas de Dios que tanto daño nos han hecho y nos hacen. La imagen de un Dios castigador, justiciero, antojadizo, arbitrario … una caricatura … Un ídolo”. ¡De verdad es un texto revolucionario!
Y el Papa San Juan Pablo II, en la audiencia semanal del 28 de julio del mismo año 1999, dijo lo siguiente: “El infierno no es un castigo de Dios sino el desarrollo de premisas ya puestas por el hombre en esta vida. (Y añadió) “Para describir esta realidad del infierno, la Sagrada Escritura utiliza un lenguaje simbólico, que se precisará progresivamente”. ¡Esto parece aún más revolucionario! El evangelista Juan, primera carta, en el cap. 4, 16-18 nos ayuda a entender con más facilidad los dos textos anteriores del Magisterio.
Leamos el texto: “Dios es amor … cuando el amor alcanza en nosotros su perfección, miramos con confianza al día del juicio … quien teme no conoce el amor perfecto”.
***¡Cuidado! El infierno existe, pero no lo hizo Dios. El castigo existe, pero no lo manda Dios, las enfermedades, las desgracias existen, pero no las manda Dios. Dios no quiere el mal ni lo permite sólo lo tolera, para respetar nuestra libertad.
Segundo Tema:
TODO LO QUE HACE SUFRIR
Y MORIR NO VIENE DE DIOS
Gen. 1, 31 – 2, 2: “Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno. Día sexto. Al séptimo día, Dios hubo terminado su trabajo y descansó”.
- Los sufrimientos vienen de nuestros des-ordenes; que Gen.3, 19: “comerás con el sudor de tu frente y morirás” sea un castigo de Dios es interpretación primitiva. Hoy, el Espíritu Santo actualiza la interpretación de este pasaje bíblico. Él, como se hace con un niño, profundiza y clarifica la interpretación de los pasajes bíblicos.
Hoy, la ciencia casi está eliminando el “sudor de la frente” en el trabajo, y la iglesia bendice estos logros. Lo que hace la ciencia y la Iglesia no va contra el Espíritu Santo, sino que colaboran con El para que se entienda a fondo el texto bíblico citado.
- En realidad, todo sufrimiento y la muerte dramática como la conocemos nosotros vienen de nuestros des-órdenes. Son consecuencias lógicas de nuestras decisiones ilógicas, es decir: son contrarias a la razón y a la Voluntad de Dios.
- Dios, pues, no manda ningún sufrimiento ni la muerte dramática: todo lo que hace sufrir y morir viene de nuestra libertad mal usada. En Sabiduría 1, 13, se dice así: “Dios no hizo la muerte y no le gusta que se pierdan los vivos … las especies que aparecen en la naturaleza son medicinales y no traen veneno de muerte”. Aquí no hay lugar para otra interpretación.
- El Apóstol Santiago, en el cap. 1, 12-18, dice de dónde vienen todos los sufrimientos y la muerte como la conocemos en su drama. Leamos:
“Cada uno es tentado por su propio deseo, que lo arrastra y lo seduce; el deseo entonces concibe y da a luz el pecado (que es el sí de la voluntad al deseo desordenado); el pecado crece y, al final, engendra la muerte”. Ben. XVI 02.FEB.2011: “Dios nos ha creado para la vida y la felicidad, sin embargo, la enfermedad y la muerte son consecuencia del pecado”.
- Y San Juan Pablo II, en el Mensaje del 1o de enero de 2005, se pregunta:
“¿Qué es el mal? El mal pasa por la libertad humana”, responde. Me impresiona el que este santo Papa ni siquiera nombra al diablo en este contexto tan significativo.
Quiere que no seamos víctimas de evasiones. Somos nosotros los responsables de todo el mal que se hace en el mundo. Nosotros, nuestros antepasados, las autoridades, el cambio climático. ¡Hay tan solo que investigar!
En suma: La muerte existe, pero no viene de Dios, viene de nosotros; el castigo existe, pero no viene de Dios, viene del mal uso de nuestra libertad; la muerte dramática, las enfermedades, las desgracias existen, pero no vienen de Dios sino del mal uso de nuestro libre albedrío.
Tercer Tema:
¿DE DONDE VIENE EL MAL QUE HAY EN EL MUNDO?
- ¿De dónde viene el mal? De nuestra libertad mal usada. Hemos leído lo que dice Juan Pablo II al respecto.
- Nosotros sí conocemos el concepto de causa segunda, que los hebreos del A T. no conocían; y podemos hacer también cosas malas contra la Voluntad de Dios. Tenemos el libre albedrío. ¿Por qué Dios nos ha dado el libre albedrío? Porque nos ha creado para que aprendiéramos a amar, y amar se puede sólo si somos libres, o sea, si la decisión de hacer el bien nace de nuestra iniciativa, de nuestro libre albedrío.
- Pensamos que libertad es igual a libertinaje, es decir: que uno haga lo que le viene en gana, por puro egoísmo. No es así. La verdadera libertad es hacer caso al Señor por decisión propia y originaria, como respuesta de amor al amor de Dios.
- El mal, o sea el des-orden viene de nosotros, como lo aclara el Apóstol Santiago en el cap. 1 de su carta, versículos 12-18. Volvamos a recordar también lo del Papa emérito Benedicto XVI, el 2 de febrero de 2011 y también la respuesta de san Juan Pablo II sobre el origen del mal (ver el segundo tema).
Cuarto Tema:
¿COMO TRATA LA BIBLIA
EL TEMA DEL ORIGEN DEL MAL?
- Especialmente en el Antiguo Testamento, el lenguaje es más bien ambiguo y contradictorio. Se dice que Dios es misericordioso y sin embargo decide crueldades contra su pueblo.
Escuchemos la siguiente página, del profeta Ezequiel, cap. 9, 1-2 y 5-6. El Profeta Ezequiel tiene una visión en la cual Yahvé le hizo ver todos los horrores cometidos por el pueblo de Dios. A un momento dado, Dios gritó: “¿Van a seguir enojándome? Pero esta vez se les pasó la medida. Voy a actuar con furor; no los perdonaré, y mi ojo será inclemente. Entonces, gritó con todas sus fuerzas en mis oídos: “¡Castigos de la ciudad, acérquense! (los 6 Castigos eran seis personajes castigadores). Recorran la ciudad y maten. No perdonen a nadie. Viejos, jóvenes, mujeres, niños, mátenlos a todos hasta acabar con ellos”.
- ¿Por qué la Biblia se expresa así? Si nos fijamos, el N.T. ya no se expresa así.
En el A.T. la Biblia se expresaba en términos de castigo por tres razones.
- * Para inculcar la soberanía de Dios.
* Para inculcar la obediencia a Dios.
* El pueblo hebreo todo lo atribuía a Dios, no tenía el concepto de “causa segunda” y todo lo atribuía a Dios, lo bueno y lo “malo”. ¡“Él sabe por qué”! decían cuando la cosa era demasiado repugnante.
La causa primera es Dios, la causa segunda es el ser humano
Quinto Tema:
PARÁBOLA DEL HIJO PRODIGO Lc. 15, 11-24
- Debería de llamarse: la parábola del padre amoroso, porque el protagonista es el padre lleno de comprensión y amor entrañable hacia el hijo rebelde que regresa a la casa.
Vamos a recordar esta parábola bellísima. Cuenta Jesús que un padre tenía dos hijos. El más joven exigió que el padre le diera dinero porque quería ir a probar fortuna y placeres. Se fue al extranjero. Pronto se le agotó el dinero y quiso encontrar un trabajo. Lo buscó desesperadamente. Le dieron un trabajo vergonzoso para un hebreo, el de cuidar cerdos. Llegó al colmo de morirse de hambre, porque ni siquiera podía comer la comida de los cerdos.
Fue cuando decidió volver a casa, donde su papá. Sabía que su papá era bueno, pero él estaba dispuesto a pedirle perdón de rodillas y a trabajar en su casa como un trabajador cualquiera.
Pensaba que se merecía todo tipo de castigo. Pero no contaba con el amor infinito, incondicional y gratuito del padre. El cual, al verlo de lejos, corrió a su encuentro, lo llenó de besos y echó la casa por la ventana, haciendo una gran fiesta, “Porque este hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida”, decía.
¡Así es el amor de Dios! ¡Infinito, incondicional, gratuito! El hijo razonaba según el metro de la justicia humana, el padre en cambio razonaba según el metro de la misericordia divina, que es infinita, incondicional y gratuita. ¿Por qué se descuidó esta parábola?
- En gran parte, por culpa del título equivocado que se le dio; entonces, en muchos siglos de predicación cristiana, se enfocó sólo al hijo pródigo que se convierte de sus pecados, muy poco el amor infinito, incondicional y gratuito del padre.
- Nos habíamos olvidado del amor de Dios, cultivando una espiritualidad pecado-céntrica y de temor y castigo.
- Pero los jóvenes necesitan que volvamos a la fuente refrescante del amor de Dios infinito, incondicional y gratuito. Conociendo esta premisa del amor de Dios inagotable, a las nuevas generaciones se les hace más fácil buscar a Dios y reconocerlo como la fuente de vida, de toda vida: esta vida terrenal y la eterna. Estos jóvenes, hoy, se mueren de hambre de Dios, aun sin saberlo; y no quieren volver a la “Casa del padre Dios” porque le hemos predicado a un Dios castigador, vengador, arbitrario, que manda al infierno cuando quiere, con rabia y con gusto. ¡Una verdadera caricatura de Dios!
RESUMIENDO BREVEMENTE LOS 5 TEMAS
- Dios es amor infinito, in-condicional y gratuito.
- Todo lo que hace sufrir y morir no viene de Dios.
- El mal es responsabilidad humana, con nombre y apellido.
- La Biblia habla como se le habla a un niño que está creciendo: se le revelan las cosas poco a poco; la humanidad en el A.T. era como niña.
- Finalmente, la parábola del hijo pródigo, resume bien todo lo que hemos venido diciendo en estos primeros temas.
Somos afligidos, pues, por muchos males, que nosotros mismos, hemos causado. Pero, Jesucristo, imagen visible de Dios invisible, nos ha ofrecido la liberación total y definitiva con su amor, también infinito, incondicional y gratuito, expresado de forma extrema en la cruz. El Papa emérito Benedicto XVI tiene una expresión muy bella al respecto de todos estos temas (10.ENE.2010, comentando el segundo renglón del Credo “creo en Dios todopoderoso”): “Dios revela su fuerza amando a todos y a todo … y Jesús revela al mundo este amor del Padre, perdonando desde la cruz, respondiendo al mal con el amor … Es así como la muerte, la gran enemiga, es devorada y privada de su veneno.”
Fray Mauro Iacomelli, ofm
maurelivit@gmail.com