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LOS SIGUIENTES SON ARTÍCULOS QUE TRATAN DIFERENTES TEMAS POR SEPARADO




Homilía sobre la tragedia de Hogar seguro “Virgen de la Asunción”

Monte San Francisco, 19. 03. 2017

Homilía sobre la tragedia de Hogar seguro “Virgen de la Asunción”. Ocurrió el día 8 de marzo recién pasado. 39 adolescentes murieron en un rogo ocurrido en el Hogar. Una cadena de gravísimas responsabilidades.

Con el perdón de ustedes, esta mañana haremos una breve reflexión sobre la tragedia de Hogar seguro “Virgen de la Asunción”.

Haremos esta reflexión como cristianos conscientes y responsables.

Primero, se trata de hacer una corta lista de los responsables. Corta lista la nuestra, porque la de Dios es una lista larga que abarca todo el mundo con su estructura de injusticia y desigualdad.

  1. Responsables No. 1: Las autoridades en su cadena de mando. ¿por qué nunca quisieron percatarse de los horrores que estaban pasando en ese hogar, especialmente en los pabellones donde estaban las niñas?
  2. Responsables No. 2: Podrían ser los padres de aquellas niñas, especialmente los papás. ¿Por qué nunca se miran papás llorar en estos casos, solo las madres? ¿Cuántas niñas estaban allí porque nadie las cuidaba, o tal vez los papás las violentaban y dejaban que otros las violentaran? Y, tal vez, ¡las madres cerraban los ojos ante todo esto!
  3. Responsables No. 3: Los que trabajan en ese Hogar: los Directores, los policías y otros. ¿Dónde estaban los cuidadores cuando se dio el incendio? ¿Por qué no abrieron inmediatamente las rejas al oír los gritos desesperados de las niñas? ¿Dónde estaban aquellos que tenían las llaves?
  4. Responsable No. 4: Toda la estructura social de Guatemala. ¿Cuántos piensan y dicen que esos muchachos y muchachas son delincuentes, no se merecen nada y si se mueren ¡qué bien! ¿Cuántas veces lo hemos pensado y dicho nosotros también?
  5. Responsables No. 5: Somos todos nosotros que estamos aquí, tanto más en cuanto cristianos. Por tolerantes ante los delitos que de por sí llevan a estas desgracias. Una vez oí a una mujer, muy cristiana, por cierto, que felicitaba a otra mujer, dueña de un burdel, por tener un comercio rentable. Lo decía en serio, sin caer en la cuenta que el burdel es una fábrica de abortos, de división de matrimonios, de enfermedades venéreas y es forjador de tantos vicios. ¿Cuántas niñas de Hogar seguro tuvieron su punto de partida en los burdeles? Pero, no solo toleramos los burdeles; toleramos la corrupción familiar, la violencia intrafamiliar, toleramos que demasiados niños guatemaltecos no puedan ir a clase por extrema pobreza, y que la mayor parte de los jóvenes no puedan seguir estudiando por cuestión de pobreza, de elitismo, de racismo. Sobre todo, toleramos y fomentamos una estructura de desigualdad en grado extremo, lo hacemos con nuestro comportamiento, nuestro estilo de vida y también con nuestras palabras, nuestros comentarios complacientes ante todas las críticas y calumnias que se hacen contra los pobres. Pero, la desigualdad, la gran distancia entre ricos y pobres, es el origen de toda guerra. Todas las veces que usamos más de lo necesario, fraguamos la guerra. Desde la guerra mundial hasta la guerra que se ha dado en Hogar seguro.

Ahora, pasemos del drama sociológico al drama teológico.

Así, en voz alta, no podemos ni debemos evitar una pregunta que nos hace temblar, es la siguiente: ¿Dios y la Virgen de la Asunción qué hacían ante tanta tragedia? Es la misma pregunta que no podemos evitar ante una desgracia familiar, o cuando rezamos y nadie nos responde. Nuestra fe, nuestros grupos de oración o de amigos necesitan una respuesta contundente; so pena de que todo se desmorone en nosotros y sobre todo en nuestros jóvenes.

Dios y la Virgen quieren también que nos demos una respuesta.

He aquí tres respuestas cristianas.

1)  Dios y la Virgen lloraban con esas niñas y con todos los que han llorado, pero no pudieron hacer nada, porque a su intervención salvadora se oponían demasiadas voluntades. Dios respeta la libertad humana, lo cual limita su poder de intervención (cfr. Audiencia general del Papa emérito Benedicto XVI, 30. 1. 2013).

Al enumerar arriba algunos responsables, hemos dicho cuáles eran las voluntades opuestas a la voluntad de Dios y de la Virgen. Hemos dicho muchas veces que “todo lo que hace sufrir y morir no viene de Dios; viene del mal uso de la libertad humana”. Ante una voluntad humana que se le opone, Dios no puede proceder.

En esta tierra, donde tiene vigencia la libertad humana, Dios se ve limitado, como dijo el Papa Benedicto XVI, el 31 de enero de 2013.

Al pasar de esta tierra a la dimensión divina, después de la muerte, todo será renovado.

La oración y las cadenas de oración tienen eficacia porque contrastan, por decirlo así, por medio del amor de solidaridad, las malas voluntades que se oponen a la voluntad de Dios, sin embargo, el alcance de su eficacia solo Dios lo conoce.

Las siguientes dos respuestas son consoladoras.

2) Dios y la Virgen recogieron con ternura a estas criaturas y, como dice el último capítulo del Apocalipsis, enjugaron sus lágrimas. “No más gritos, niñas, no más llanto porque ese tiempo del mundo que les causó tanto dolor ha terminado, ha quedado otro mundo, el de Dios, donde solo amor hay y felicidad irreversible; ha llegado el tiempo de sonreír, niñas”.

3) La respuesta número 3 es la realidad de la divina providencia. Hemos dicho que Dios no puede anular las consecuencias de las malas voluntades, pero sí puede intervenir en la circunstancia dramática y crear un bien nuevo sobre la tierra, con las personas involucradas en esta tragedia y que sean personas bien dispuestas (como cuando muere un niño y su papá cambia a una vida buena). Dios no pudo evitar la muerte del niño (habría que investigar por cuáles causas malas murió el niño) pero creó un gran bien que es la conversión del papá.

¿Qué bien está creando Dios en Guatemala, en ocasión de la tragedia de Hogar seguro? Tal vez, la gracia de un salto de calidad nacional en la toma de conciencia en favor de una sociedad más justa e igualitaria. Todos nosotros, que participamos en esta Eucaristía, estamos invitados a hacer una cadena de oración y de fuertes y eficaces propósitos cristianos que el Espíritu Santo nos está inspirando. Todos seamos propiciadores de la divina providencia.


HOMILÍA FRAY MAURO IACOMELLI

DOMINGO 14 DE MAYO, V DOMINGO DE PASCUA

“LA PENA DE MUERTE ES IN-HUMANA E INÚTIL”

  1. Ante la pena de muerte, Jesús diría: “En el principio no era así”; es como decir: Dios piensa diferente (cfr. Mt.10, 6).
  2. En Ezequiel 18, 23, Dios dice: “No quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva”.
  3. En Génesis 22, se narra el frustrado sacrificio del niño Isaac que Abraham quería hacer. Pero Dios lo detuvo. La enseñanza de este episodio es: Dios no quiere sacrificios humanos.

El ser humano es sagrado, contiene una chispa de la naturaleza divina, que todo ser humano es llamado a custodiar y a hacer crecer, produciendo amor, a través de las circunstancias de la vida. Por eso, el delincuente que mata se aleja mucho de Dios, pero también el que responde al asesinato con otro asesinato se aleja mucho de Dios.

En el capítulo 4 de Génesis, se narra el primer asesinato: Caín mata a su hermano Abel. Caín, después de haber escuchado las tremendas palabras de reproche de Dios, exclama: “Ahora, cualquiera que me encuentre me matará”. Y Dios le responde: “no, no será así; castigaré siete veces a aquel que mate a Caín”; y Dios puso una marca a Caín para que no lo mataran”. Nosotros podemos interpretar que Dios remarcó en Caín la marca de la dignidad divina con la cual todo ser humano nace marcado. Por eso: NO MATARÁS. En el evangelio de San Mateo, al capítulo 5, versos 43-45, Jesús dice: “Ustedes han oído que se dijo: amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo; pero yo les digo: amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores, para que así sean hijos del Padre celestial, el cual hace brillar el sol sobre malos y buenos”.

En el calvario, Jesús perdona a sus asesinos y se lleva al paraíso al que había sido ladrón y asesino.

  1. La cuestión de la pena de muerte es cosa seria y de conciencia, delante de Dios y de la humanidad.

En la Historia se ha empleado porque era una humanidad atrasada. En la medida que una sociedad progresa culturalmente, en esa medida abandona la pena de muerte. En efecto, la estadística nos convence que la pena de muerte ha venido disminuyendo siempre más y va desapareciendo, en la medida que las naciones hacen camino de humanización. Hace 25 años, 90 eran las naciones que en su legislación tenían la pena de muerte; hace 5 años se habían reducido a 15. Seguramente, dentro de pocos años, la pena de muerte desaparecerá de todas las legislaciones.

Volver a practicar la pena de muerte en Guatemala sería ir contra el avance de la Historia y de la humanidad. Sería volver 20 años atrás.

La realidad es que también nosotros los cristianos nos dejamos llevar por la corriente de los instintos más irracionales. Al desatender la razón y dejándose arrastrar por puros instintos compulsivos, el pensamiento de la pena de muerte brota en nuestra conciencia como hierba venenosa.

  1. En realidad, la pena de muerte es in-humana e inútil.

Se dice que es:

* EJEMPLAR… Es decir: para que otros aprendan, por miedo. Sin embargo, la historia, la estadística y la psicología enseñan que donde se aplica la pena de muerte no disminuye la violencia y donde no se aplica no aumenta. Son otros los factores que influyen en el aumento de la violencia. Es que aquel que transita por el camino de la violencia, nada lo detiene; se mueve en una mentalidad de muerte. Tal vez, los hijos y las hijas de ustedes, que reciben una buena formación, educados en valores fuertes y cotidianos, tendrán siempre mucho cuidado de no meterse por un camino de delitos graves. Pero, los que ya están en eso, que han ido caminando por allí porque no han tenido la posibilidad de educarse o porque han ido adquiriendo vicios graves, viven en su mundo, sin reglas y sin remordimientos. Las operaciones de reflexión y auto regulación no tienen lugar en psicologías maleadas como las de los grandes delincuentes.

* DEFENSIVA… De la entera sociedad. Mentira. La sociedad debe defenderse, pero no matando. Hay otros medios para defenderse, más eficaces y más humanos, porque dan al delincuente la posibilidad de convertirse. “Yo no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva” (Ez. 18, 23).

Perseguir la conversión del delincuente debe ser una prioridad de la sociedad que quiera progresar en el camino de humanización. 30, 50 años de pena y la cadena perpetua son más eficaces, si bien empleados.

Aquí está el gran problema: que no hay voluntad de hacer lo que hay que hacer, entonces se piensa en la pena de muerte como en una panacea que todo lo soluciona.

  1. Hay muchas otras razones para desterrar de una vez la idea de la pena de muerte. Una de las más graves razones es que la pena de muerte es una tremenda evasión de todos los deberes de un Estado y de los ciudadanos. Si hay pena de muerte, todos se relajan, como si fuera todo arreglado y se deja de hacer lo que en serio hay que hacer.

Otra razón grave es que la pena de muerte hace aumentar la misma violencia en una sociedad. Alimenta la voluntad de venganza, los niños y los jóvenes crecen dentro de una sociedad sedienta de venganza y de sangre.

La pena de muerte es el arma predilecta de los dictadores, los egoístas y se aplica siempre contra los pobres. Y ¿si se ejecuta un inocente? Casos ocurridos no raramente en la historia. Jesús fue víctima de una pena de muerte aplicada a un inocente.

Y ahora, una pregunta escalofriante: si fuera uno de sus hijos a ser condenado a muerte, ¿usted seguiría sosteniendo la pena de muerte?, o bien, dirían: ¡castíguenmelo, pero no me lo maten!

  1. La verdad es que: para luchar contra la violencia, los únicos pasos civilizados son los siguientes:
  • Prevenir, con lucha contra la desigualdad, que es la raíz de todas las guerras, con leyes justas y control policial preventivo. Si queremos luchar contra la violencia, luchemos por estas cosas. Si no, damos palos de ciego.
  • Después del delito, que haya pronta investigación, pronta persecución, pronto juicio y cárcel segura. Si queremos luchar contra la violencia, luchemos por estas cosas. Si no, damos palos de ciego.

Además, hoy, a nivel mundial, se está tomando clara conciencia que la cárcel debe ser para la rehabilitación no para la destrucción del delincuente. Me ha alegrado leer en un periódico, hace pocos días, la exigencia de rehabilitación en las cárceles del País.

Ahora bien, ante esta reflexión, alguien podrá reaccionar con una sonrisa irónica. Sin embargo, insisto: este es el camino de la civilización y es también el camino del evangelio.

¡CUIDADO! No estoy haciendo la defensa del delincuente, ni borrando el derecho a la legítima defensa, ni que los delincuentes anden libres por la calle. Nada de eso; digo que hay que aplicar medios más eficaces, medios que conjugan la justicia con la dignidad humana. Como ustedes hacen con sus hijos: el que no los deben “mal matar”, no significa que no deben de intervenir y corregir. Deben de intervenir, pero con medios civilizados, que a la larga son más eficaces.

Acostumbro decir que ante una situación mala, el primer mandamiento es: “no empeorar las cosas”. Y bien: ante la violencia en Guatemala, la pena de muerte empeoraría mucho las cosas.

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Concluyendo el Nucleo del Primado

Queri@ teólog@, todo lo que ocurre en la vida de Cristo es la encarnación en su devenir , en su desarrollo histórico en vistas a alcanzar el ésjaton, la resurrección. En este sentido, la Misa transmite la fuerza originaria y transformante del amor de Dios en Cristo. El gran avance teológico de Duns Escoto fue ubicar la relación con Cristo en la dimensión ontológica más que en la dimensión moral. Escoto no se detuvo a esclarecer el concepto de redención. Yo me atrevo a decir algo. La redención consistió en un enriquecimiento cualitativo de la naturaleza humana por el amor heroico de su “fuente-arbol” expresado en la cruz. Es la expresión máxima del amor re-ordenador de Cristo. En adelante, la humanidad volverá a ser capacitada a acoger  en medida total el amor de Dios; ese amor que, por definición, es vida en abundancia.

El amor de Cristo es manantial, norma y vida de todos los demás amores. Es su arquetipo, motivo y fin. Es el paradigma de toda otra respuesta de amor. Cristo, cual primer predestinado, es primero en todo orden y bajo todo aspecto. Recordemos que la predestinación es un acto libre, gratuito de Dios; procede de su iniciativa soberana y es manifestación sobrenatural de su bondad  que quiere comunicarse. Expresión perfecta de esta comunicación es Jesucristo ( y nosotros en Él, por Él y para Él).

Jesucristo, en la cruz, es respuesta excelsa al amor de Dios más que reparación de condigno, lo que se ha puesto en primer plano en la visión anselmiana, tradicional.

Queda así descartado todo antropologismo y amartiocentrismo (=pecado centrismo), pues todo, de principio a fin, depende del amor libre y originario de Dios, y de la respuesta excelsa de Jesucristo. Nuestras respuestas de amor tendrán fuerza en Cristo.

Cristo es la razón tanto del “exitus a deo” (salida de Dios)  cuanto del “reditus ad Deum” (retorno a Dios).

 

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Dios es amor San Anselmo y Duns Escoto Teología Franciscana

¿Si el hombre no hubiese pecado, habría venido Cristo?

Mi querid@ teólog@, Fray Juan Duns Escoto es el autor de las nuevas explicaciones (=nueva teología) sobre la encarnación y la Inmaculada. Defendió estas explicaciones en 1300. La de la Inmaculada triunfó 450 años después, cuando gracias sobre todo a sus intuiciones y fundamentaciones teológicas fue proclamado el dogma de la Inmaculada.

Esta nueva explicación teológica de la encarnación él la llama Primado de Cristo; porque a la pregunta: ¿Por qué se encarnó Cristo? Fray Juan Duns Escoto responde: porque fue el primer concebido en la voluntad de Dios, antes que todos los eres creados. Porque no es posible, decía Fray Juan Duns Escoto, que la realidad más preciosa de la humanidad, que es Cristo, haya venido por algo negativo  como es el pecado. ¿Qué entendía San Pablo al escribir lo siguiente?

  • ¡Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús Nuestro Señor, que nos bendijo desde el cielo, en Cristo, con toda clase de bendiciones espirituales! En este Cristo, Dios nos eligió desde antes de la creación del mundo, para andar en el amor y estar en su presencia sin culpa ni mancha. Determinó desde la eternidad que nosotros fuéramos sus hijos adoptivos por medio de Cristo Jesús. Eso es lo que quiso y más le gustó, para que se alabe su gloria, por esa gracia suya que nos manifiesta en el bien amado. Pues en Cristo la sangre se derramó para nuestra libertad y nos merece el perdón de los pecados. En eso se va la inmensidad de su gracia, que él nos concedió con toda sabiduría e inteligencia. Y ahora, Dios nos da a conocer este proyecto misterioso, esta libre decisión que tomó desde antes, para ponerlo en ejecución cuando llegara la plenitud de los tiempos. Todas las cosas han de reunirse bajo una sola cabeza, Cristo, tanto los seres celestiales como los terrenales. (Ef 1, 3 – 10)
  • Él es la imagen de Dios que no se puede ver (está hablando de Cristo, el Verbo ya encarnado), el primogénito de toda la creación, ya que en él fueron hechas todas las cosas; las del cielo y las de la tierra; lo visible y también lo invisible; gobiernos, autoridades, poderes y fuerzas sobrenaturales. Todo está hecho por medio de él y para él. Él existe antes de todas las cosas y todo se mantiene en él. Y él también es la cabeza del cuerpo, es decir, dela Iglesia. El es el principio y renació antes que nadie de entre los muertos para tener el primer lugar, porque así quiso Dios que la plenitud permaneciera en él. Porque él quiso reconciliar consigo todo lo que existe, y por él, por su sangre derramada en la cruz, Dios establece la paz tanto sobre la tierra como en el cielo. (Col, 1, 15-20)

La intención de Fray Juan Duns Escoto fue decir que Jesucristo vino no por el pecado sino para tomar su lugar de ser el primer creado, el modelo de toda criatura:El camino-verdad-vida de los seres inteligentes; el guía para la humanidad destinada a la gracia y la gloria de ser partícipes de la divina Naturaleza .

De manera que Cristo habría venido aunque el ser humano no hubiese pecado, porque la finalidad de su venida no fue el pecado. Más bien la pregunta es: ¿Si Cristo no hubiese existido, habría existido el ser humano? Fray Juan Duns Escoto respondería que no.

Esta fue la intuición y el razonamiento teológico que le dan vuelta a la explicación tradicional de la Encarnación, según la cual Cristo ha venido para morir en la cruz, y así salvarnos del pecado.

Es una explicación cristo–céntrica por ser Cristo el protagonista de toda la historia; es fruto de una profundización (en la mente y en el corazón) de la espiritualidad cristo– céntrica que los franciscanos siempre han tenido, siguiendo a su padre Francisco quien  tuvo las llagas como sigilo de su seguimiento de Jesús.

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La teología del amor de Dios

Mi querid@ teólog@, la teología del amor de Dios es para uso de todas aquellas personas que estén abiertas a ella y a la misericordia del Padre y de la nueva visión de la encarnación. Esta teología soporta los capítulos anteriores.

En estos apuntes se presenta una síntesis de la Cristología Franciscana, haciendo una comparación de ambos esquemas teológicos:

  • El tradicional (Teología Pecado-céntrica)
  • El nuevo (Teología Cristo-céntrica)

El autor de esta teología es el Beato Fray Juan Duns Escoto, franciscano del 1300, seguidor de San Francisco de Asís y la originalidad de sus intuiciones, las cuales vemos a continuación:

Además de que Dios es amor sin medida y gratuito, Francisco ha descubierto, también, el modo de amar de Dios; descubrimiento que hizo contemplando al niño de Belén, el crucifijo del calvario y el misterio de la eucaristía.

Dios ama con amor humilde. Se pone a nuestra orden para servimos, para que tengamos vida, no importa cuanto tenga que sufrir. En Belén se arrodilla ante nosotros para lavamos los pies, como hace una madre con sus niños.

Dios nos ama con amor pobre, des-apropiado.
Él nos ama sin pedimos nada a cambio; nos deja en libertad; no nos chantajea. ‘Nos lava lo pies sin quedarse con nuestros pies”.

Dios ama con amor incondicional.
Aun cuando nosotros no lo amaramos, Él nos sigue amando; aun cuando pecamos, aun cuando no nos arrepentimos, Él nos sigue amando. Él no castiga, no manda desgracias como castigo, no pone prueba, no manda la muerte, no fija la hora de la muerte: no creó el infierno, no manda al infierno (cfr. Lc 15, 11 ss). Dios usa el amor como único medio para convencemos y aceptar el regalo de su vida divina, eternamente feliz.

Dios ama aunque no tenga necesidad de amarnos, y es completamente libre en su amor
Nadie le puede sugerir que tome iniciativas de amor, menos aún el pecado. Todas las iniciativas de amor nacen directamente de su corazón.

Ama más a los “menos amables” (los enfermos, marginados, pobres, etc).
Como una madre entre sus hijos ama más al más debilucho.

San Francisco parece haber entendido todo esto, cuando un día en una calle polvorienta de la campiña de Asís, bajó de su rica cabalgadura y abrazó y besó a un leproso, y este abrazo fue decisivo en su conversión.

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Nueva Teología San Anselmo y Duns Escoto

Los 3 protagonistas de las teologías en cuestión

Fray Mauro junto al monumento de Duns Escoto, en el parque de la ciudad de Duns, al sur de Escocia, mayo 2009

SAN ANSELMO (1033-1109), benedectino. Nació en el norte de Italia. Abad del Monasterio de Bec. Fue hecho obispo de Canterbury, en Inglaterra. Su gran fama se debe a la obra teológica CUR DEUS HOMO (“por qué Dios se hizo hombre”). Su reflexión sobre la Encarnación se basa sobre la necesidad de la expiación de los pecados. Decía: el ser humano ha ofendido a Dios con ofensa infinita y debe pagar con satisfacción adecuada. Pero la satisfacción adecuada la puede dar sólo un Dios-hombre, con efusión de sangre. Por eso Dios se encarnó: para pagar con su sangre la ofensa infinita, muriendo en la cruz. Esta explicación de la encarnación en vista a la expiación (=redención) ejerció una gran influencia enla Iglesia, a lo largo de muchos siglos, llegando hasta nosotros por cauces intelectuales y devocionales.

No son pocos hoy en día los que consideran a esta doctrina más negativa que consoladora. Hay que apreciar en San Anselmo la preocupación de dar respuestas teológicas a la cultura feudal de su tiempo; esto es el papel de una teología. Murió a los 76 años.

SANTO TOMAS DE AQUINO (1225-1274), dominico. Nació en el sur de Italia. Fue educado por los monjes benedictinos del célebre monasterio de Montecassino. Entró a la vida religiosa con los Dominicos y fue enviado a estudiar a Colonia. Era corpulento y casi no hablaba, por eso lo llamaban “buey mudo”. Su profesor, San Alberto Magno, predijo que el mugido de ese buey se escucharía en todo el mundo. Se doctoró en la Universidad de París y fue reconocido como un genio por sus profundos y brillantes trabajos, en filosofía y teología. Se esforzó de adaptar la filosofía del pagano Aristóteles a la teología cristiana, así como de dialogar con otras culturas. Por lo cual fue hasta condenado por el obispo de París, quitándole la condena otro obispo de París, pero sólo 50 años después.

8 años antes de morir comenzó a trabajar en su obra maestra, “La Summa teologica”; que es la más sistemática exposición de la fe católica jamás emprendida, siendo una visión teológica de la “totalidad”. Por esta característica y por su profundidad, a partir del 1800 hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965), la formación académica de los Seminarios ha estado dominada por la visión filosófica y teológica de Santo Tomás. Murió a los 49 años de edad.

BEATO JUAN DUNS ESCOTO (1266-1308), franciscano. Nació en Duns, sur de Escocia (por eso: Escoto, escocés). Entró enla Orden franciscana a los 15 años; estudió en Oxford y, además de allí, enseñó en Cambridge, París y Colonia. Fue llamado el doctor sutil por su inteligencia penetrante y sedienta de la verdad. También fue llamado el doctor del amor, siendo éste el punto de partida de su teología.

Fue uno de los mayores teólogos escolásticos, a pesar de que su fama fue oscurecida por la enorme influencia ejercida enla Iglesiapor Santo Tomás de Aquino.

Su teología, cargada de mística, ofrecía un encanto particular para los franciscanos, al volcar en términos filosóficos la espiritualidad, altamente afectiva y centrada en la creación, de su Santo Fundador, San Francisco de Asís.

Temas de particular importancia fueron para Duns Escoto: el amor infinito, libérrimo, incondicional y gratuito de Dios;la InmaculadaConcepcióny, sobre todo,la Encarnación.Noestaba de acuerdo con San Anselmo quien entendíala Encarnaciónen función de la expiación del pecado. Nuestra redención por la cruz, si bien causada por el pecado, era la expresión suprema del amor de Jesucristo antes que un apaciguamiento de la ira de Dios, o una forma de compensación por la majestad herida de Dios. Duns Escoto creía que el conocimiento del amor de Dios evocaría una respuesta amorosa de parte de la humanidad. Su camino a la contemplación de Dios debía proceder no sólo a través de la mente sino también a través de los sentidos. Murió en Colonia, Alemania, donde todavía es venerado.

El Papa Beato Juan Pablo II reconoció su culto (declarándolo Beato) en 1993.