
Querid@ teólog@, había una vez un médico que era muy amigo de una familia que vivía en las montañas y decidió ir a visitarlos, pues realmente amaba a los miembros de esta familia, y deseaba llevarles varios regalos que les había comprado desde hacia mucho tiempo. Esta familia tenia varios hijos, el menor estaba enfermo. Cuando el médico llegó, cargado de regalos, se dio cuenta de que el niño estaba enfermo. ¿Qué creen que hizo el médico al llegar? Lo primero que hizo fue curar al niño, pues le dolió ver el dolor no sólo del niño, sino de los padres.
Ahora bien, ¿cuál fue la razón de la visita, el amor que les tenía a los miembros de la familia o la enfermedad del niño? Por supuesto que el motivo fue el amor. Quiere decir que si el niño no hubiera estado enfermo, de todos modos él ya tenía planeado ir a visitarlos y llevarles los regalos. Lo mismo ha ocurrido con Jesucristo. Él no ha venido por nuestros pecados, por nuestra enfermedad, sino para traernos los regalos de su amor, desde la vida hasta las cualidades personales. Naturalmente, encontrándonos enfermos de pecado, primero nos cura, nos redime para luego seguir la fiesta con nosotros, pues para eso se encarnó para traernos fiesta, que en el evangelio se simboliza con un banquete..
3 replies on “Había una vez …”
Gracias Padre por darnos ejemplos tan claros. Qué increible cuánto hay para meditar sobre esto, no terminamos de entender cuán inmenso ha sido su amor hacia nosotros y ni pide que le correspondamos sino nos sigue dando todo su amor incondicionalmente!
Lo quiero mucho,
Sonia
Por amor… no por el pecado. Tiene mejor sentido, porque si no es como que Dios siempre aposto a que su creacion, Adan y Eva, le desobedeceria. Gracias padre Mauro por compartir esta vision.
Gracias P. Mauro, por esta meditación de que Jesús nos ama como somos y nos ofrece su amistad.Si realmente comprendieramos su amor…..
Gracias